La historia es de lo más sencilla: en el año 2700, tras 700 años de abandono del planeta tierra, la humanidad ha dejado a una serie de robots clasificadores y limpiadores de basura para adecentar nuevamente la Tierra y de todos ellos, el único que sigue con su trabajo es Wall-E (abreviatura de Waste Allocation Load Lifter Earth-Class) desarrollando además una particular personalidad con el paso de los siglos.
La llegada de una gran nave espacial y de un precioso robot volador llamado EVE terminará con la soledad de Wall-E, aunque el resultado de su encuentro será imprevisible…
Wall-E nos presenta a la humanidad consumista consumida. Los humanos se han refugiado en la negación a sus problemas, en la gordura y la máxima vagancia que es no pensar al estar viendo televisión todo el tiempo. No resolver los problemas cuando se nos presentan nos obliga a irnos envolviéndonos en nosotros mismos y aislarnos cada vez más hasta quedar encerrados en un crucero intergaláctico sin fecha de regreso a la realidad. Reducidos a seres inmóviles e inservibles que solo sirven para absorber líquidos y propagandas.
En resumidas cuentas WALL-E es una comedia futurista de robots enamorados con una acertada denuncia social, que se asienta en una base de incidentes dramáticos y personajes dulcemente desarrollados. Tenemos una historia original y una animación a la altura, pero… ¿qué la hace tan especial? Dar vida a un robot no es fácil, y que sea capaz de transmitir sentimientos solo con los ojos, es más complicado todavía. Sin duda, el mayor logro de Wall-E es que logra contarnos una historia sin apenas utilizar diálogos, ya que es prácticamente muda, solo en la última media hora hay diálogos.
Una gran película que nos enseñará a ser mejores personas y a cuidar un planeta que, claramente, nos lo estamos cargando. Nos enseñará a luchar por nuestros sueños, nos erizará la piel con un simple movimiento, nos hará entender la importancia del amor; amor por uno mismo y amor por el que tienes al lado. Y todo eso a través los ojos de hojalata de un robot olvidado en el planeta Tierra.












